Hostal Residencia
María del Mar **

 

El Hostal Residencia María del Mar está situado en pleno centro de Madrid, a escasos metros de la Plaza Mayor y de la Puerta del Sol, importante nudo de comunicación de todos los transportes de Madrid. Es la parte de Madrid con mayor oferta cultural, comercial y gastronómica.

Todo nuestro personal trabaja para ofrecerles un trato personalizado con el fin de garantizar el bienestar de su alojamiento en Madrid.

Hostal Door

El Hostal María del Mar se encuentra a pocos metros de los lugares más importantes de Madrid tanto turísticos, culturales, gastronómicos y de vida nocturna.

Se encuentra a 2 minutos del Madrid de los Austrias, que muestra su esplendor en la Plaza de Oriente.

Puedes dar un paseo por la zona de tapas más animada de Madrid: La Cava Baja y los domingos dar una vuelta por el peculiar Rastro de Madrid, todo ello sin alejarte de la zona.

 


Dónde estamos

Alojamiento en pleno centro de Madrid

En el Hostal Residencia María del Mar encontrarás un alojamiento en el centro, cerca de todos los lugares más interesantes, pero en una calle tranquila, la calle del Marqués Viudo de Pontejos. Esta calle destaca por su comercio especializado en mercería y confección, por lo que tiene una relajada actividad comercial de día y la tranquilidad ideal para descansar por la noche.

 

 


Habitaciones

Hall en el Hostal María del Mar Sofás en zona común, arriba Escalera de subida a la zona común Habitacion sencilla Habitacion sencilla Baño habitacion sencilla Habitación doble Baño habitacion doble Habitación doble Habitación doble Baño habitación doble Habitación triple Puerta del Hostal María del Mar Puerta del Hostal María del Mar Puerta del Hostal María del Mar

 

Al buscar alojamiento céntrico en Madrid, en el Hostal Residencia María del Mar encontrarás habitaciones amplias, luminosas, con wi-fi y TV. Tenemos varios tipos de habitación: habitación sencilla, habitación doble y habitación triple.

Todo nuestro personal trabaja para ofrecerles un trato personalizado con el fin de garantizar el bienestar de su alojamiento en Madrid.
También dispone de una amplia zona común dotada de cómodos sofás.

Estos son los precios de la habitación por día. Para estancias más largas no dude en consultar.

  • Habitación sencilla sin baño
    30
  • Habitación sencilla con baño
    40
  • Habitación doble con baño
    60
  • Habitación triple con baño
    80

 


Contacto


Dirección

  El Hostal se encuentra en:
Marqués Viudo de Pontejos, 7
pisos 2º y 3º
28012 Madrid


Teléfono

(0034)915 319 064


Correo
electrónico

hostalmariadelmar@hotmail.com

Rótulo de la calle del Hostal
 


Información

El Marqués viudo de Pontejos

Junto a la Plaza del Sol en Madrid hay una plaza que recuerda a un hombre al que le faltó tiempo.

Esta plaza recuerda a un caballero gallego, Joaquín Vizcaíno, que nació en La Coruña en 1790.

Durante su juventud fue militar y era un hombre de educadas formas lo que le da acceso a la Corte.

En 1817, con 27 años, se casó con doña Mariana de Pontejos y Sandoval, Marquesa de Pontejos y Condesa de la Ventosa. Era la tercera boda de la Marquesa. Mariana de Pontejos, de 45 años, que había nacido en 1762 y se había casado anteriormente en 1786 con el hermano del Conde de Floridablanca, fecha en la que es retratada por Goya.

Ya en Madrid coincidió con Mesonero Romanos y fue uno de los fundadores del Ateneo de Madrid. También llegaría a fundar el Monte de Piedad y la Caja de Ahorros de Madrid. No era un hombre de grandes estudios, pero si de firme voluntad. Al contraer matrimonio era un hombre joven y de repente tuvo acceso a una desahogada posición económica. Aprovechó esta situación para formarse y se hizo liberal, lo que le causó no poco contratiempos, como el exilio a París, tras el trienio liberal, y a donde le acompañó su esposa durante diez años (1822-1833).

Tras enviudar de Mariana de Pontejos, en 1834, fue Alcalde de Madrid y lo primero que mandó hacer fue un plano de Madrid y rotuló el nombre de las calles, concluyó el paseo de la Castellana y plantó muchos árboles. Instaló un sistema de alumbrado para disminuir la peligrosidad, y empedró las vías para evitar el barro. La farola más importante fue la que mandó instalar frente al reloj de la Puerta del Sol, para que los madrileños viesen la hora de noche.

Se acordó de los pobres fundando el Asilo de San Bernardino y creó los baños públicos.

Junto a la fundación del Monte de Piedad y la Caja de Ahorros de Madrid, su dedicación al Asilo de San Bernardino ponen en evidencia que su mayor preocupación siempre fue la lucha contra la miseria. Cuentas las crónicas de la época que sin el tesón de un hombre como él no hubiese sido posible extender el asilo por toda España. En 1839 escribió en la prensa un artículo muy avanzado a su tiempo solicitando asociaciones para luchar contra las enfermedades. Decía literalmente "el atender a la humanidad doliente, no dejándola en abandono, y procurar por todos los medios, su cuidado y asistencia, reclama el conato y el celo del gobierno". En otra ocasión "los ricos propietarios, el comercio, la sociedad entera, debe ayudar por unanimidad, por interés común; pues a medida que se cierren las puertas a la miseria particular, se abren las de la riqueza pública".

Marquesa de Pontejos

La marquesa de Pontejos y Sandoval, pintada por Francisco de Goya en 1786.
Propiedad de la National Gallery of Art, Washington, Estados Unidos.

Pero lo más curioso de su historia es que nunca quiso presumir de título nobiliario y obligó a incluir su condición de viudo antes de su título. En vida de su mujer, todos los documentos oficiales se refieren a él como el Marqués de Pontejos, tras su muerte, exige que se añada su condición de viudo, y así la plaza en su honor lleva este nombre.

Sabía que todo se lo debía a ella y, más que nada, el título nobiliario. No deja de ser una lección de modestia en tiempos de vanidad.

Con apenas 50 años un ataque cerebral le causó la muerte. Era el de 30 septiembre de 1840. Sorprende que en la época que le tocó vivir y en España, muriese sin enemigos políticos. Cuentan los cronistas que le faltó tiempo. Cabe imaginarse lo que hubiese sido capaz de hacer en la plenitud de su vida.

Cuando pase junto a la Puerta del Sol, no olvide visitar esta pequeñita plaza detrás del famoso reloj, y al ver su estatua recuerde el nombre de una persona que dedicó todo su tiempo y toda su riqueza a aprender, y lo que mejor aprendió fue a ayudar a los más necesitados.

Imprescindible visitar

Una de las pinacotecas más importantes del mundo: El Museo del Prado

Otra pinacoteca muy importante: Museo Thyssen-Bornemisza

Compras por Madrid

Si te van las compras, estás a escasos metros de El Corte Inglés y de las tiendas de artesanía más importantes de Madrid, así como de las principales arterias comerciales como Preciados, la Gran Vía o la calle Fuencarral.

Semana Santa en Madrid

Si quieres planear unas vacaciones en Madrid en Semana Santa, si te alojas en el Hostal María del Mar estarás cerca de la zona donde se organizan las procesiones clásicas, como la de la Hermandad de Jesús el Pobre o la de Jesús del Gran Poder.

Verano en Madrid

En la época de verano es cuando más días podemos juntar para tener una estancia más provechosa en una gran ciudad como Madrid. La oferta cultural en la capital se desarrolla principalmente en la Plaza Mayor, Los Jardines de Sabatini y en la Plaza de Oriente, donde se puede asistir a una puesta de sol espectacular. Son los Veranos de la Villa.

Navidad en Madrid

La Navidad en Madrid tiene su esplendor a pocos metros del Hostal. La decoración de las calles y el espíritu navideño llenan las calles de esta parte de la ciudad, con el especial empuje que aporta El corte Inglés y su cada año anhelada cortylandia. En Nochevieja, la Puerta del Sol es en Madrid como Times Square en Nueva York. Y la Plaza Mayor se llena de puestos en los que comprar adornos para la casa o artículos para el belén.

Tapas y vinos

Comer de tapas es una actividad clásica en Madrid, y en los alrededores del Hostal no faltan lugares emblemáticos como Casa Labra para tomar un pincho de bacalao, el sofisticado Mercado de San Miguel u otros más sencillos como Casa Rúa para tomar un bocadillo de calamares. Si sales de la Plaza Mayor por la calle Toledo, no te faltarán ofertas tentadoras.

Unos minutos más y estarás en La Latina, con la Cava Baja repleta de lugares a cual más peculiar. Destacan las patatas con salmorejo de El Almendro, el canelón negro de Casa Lucas o cualquier suculento pincho de La Camarilla.

También puedes simplemente tomar una cerveza de pie en El Bonano o sentado plácidamente en la azotea de El Viajero.

En Madrid, la oferta es interminable, y si encuentras alojamiento en el centro no te perderás nada de esto.